21 de enero de 2012

Especial Fotografía III: ¿Qué es la exposición?


Bien, lo primero que debéis aprender es lo siguiente: la exposición de una fotografía viene determinada por tres parámetros fundamentales: la velocidad de exposición, la apertura del diafragma (f) y la sensibilidad del sensor (ISO). Empezamos:

La velocidad de exposición determina cuánto tiempo va a quedar abierto el obturador mientras se capta la imagen. Cuanto menos luz haya, será necesario más tiempo para que el sensor grabe la imagen correctamente.


Este valor se mide en segundos y en fracciones de segundo, y nos permite congelar objetos en movimiento si utilizamos velocidades rápidas. Por ejemplo, Si fijamos la velocidad en 1/6 (0.16 segundos), el objeto en movimiento saldrá borroso, pero si aumentamos la velocidad a 1/400, quedará nítido.

Por otro lado, la apertura del diafragma determina cuánta luz permite el objetivo que alcance el sensor. Un objetivo será más luminoso cuanto mayor apertura pueda ofrecer, pues permitirá pasar más luz.

Así, si queremos hacer fotos de noche, con poca luz, tendremos que abrir el diafragma al máximo, mientras que si es un día soleado, tendremos que cerrarlo para obtener una buena exposición.


La apertura se mide con el número F en una escala inversa, donde menor número F significa mayor apertura. Son valores a priori extraños, pero son así porque cada valor significa exactamente el doble de luz que el anterior (f1, f2, f4, f8...).

Hasta aquí jugamos con dos valores que permiten controlar la exposición de forma mecánica. El siguiente concepto, la sensibilidad del sensor, ha pasado a ser digital con las nuevas cámaras réflex, y se mide en ISO.

Las cámaras digitales tienen un sensor o CCD, un chip compuesto por una malla de miles de celdas fotosensibles que generan una corriente eléctrica en presencia de la luz. Su sensibilidad es fija, aproximadamente de ISO 100. Los índices superiores que nos ofrece la cámara son una amplificación posterior de la señal que estos emiten.

No obstante, al capturar una señal lumínica débil y amplificarla también tendremos un aspecto negativo: un aumento de píxeles distribuidos al azar, principalmente en las zonas de sombra de la imagen, más conocido como ruido.


Estos tres valores son complementarios entre sí, lo que significa que, si modificamos uno y corregimos los demás, conseguiremos la misma exposición (aunque con resultados diferentes, como veremos más adelante).

La próxima semana nos detendremos en la velocidad de obturación. Mientras tanto os sugiero que empecéis a colocar vuestro dial en la M del modo manual y empecéis a experimentar con estos valores.


Pd. Gracias a dZoom por las imágenes de los ejemplos.

Raúl
Ya hablamos...

En Ya Hablamos: Especial Fotografía

3 comentarios:

g e m s dijo...

geniales los especiales de fotografía, ya estoy esperando al siguiente. Me acabo de pillar una reflex y no se manejarla y me está sirviendo bastante!! gracias

Raúl dijo...

¡¡Muchas gracias a vosotr@s por seguirnos!! Me alegro de que os sea útil el Especial, enseguida subiré la siguiente entrega... ¡ya voy a meterme en materia!

·[[LoOre]]· dijo...

muchas gracias por el artículo Raúl, esta muy bien explicado y me ha ayudado a aclararme en general ^^